FANDOM


Con una gota empieza una tormenta
Senka I Cap

(ドロップで嵐を開始, Doroppu de arashi o kaishi)

Información
Siguiente Un rayo emana de una nube
Saga Senka Gaiden: Un rayo desciende
Personajes
Senka Kazuma
Kurekyu Kazuma
Akuren Ribenji

Introducción Editar


Padre de Senka: ¡¿Estas bien?! ¿¡Que te han hecho?! —Exclamaba mi padre, era tan repetivo hacer esto, la misma rutina de siempre, me escapaba y me encontraban, siempre entraba de nuevo al mismo lugar con las mismas personas todo era... Aburrido.

No salia mucho, decían que era muy "peligroso", aquellas veces que me dejaban salir de ese lugar era con tres personas mínimo que nunca me dejaban ver lo que quería, desde niño siempre había querido recorrer el mundo, ser libre, pero lo único que pude recorrer era aquella casa grande, aburrida, la casa de mi clan.

Senka: Que sí, que sí, joder, cómo molestas con eso, déjame en paz —Mi padre era muy sobreprotector siempre estaba mirándome y cuidando que no me escapara, pero ya sabia su rutina de vigilancia y buscaba la forma de escaparme, cosa que al final lograba.

Padre de Senka: ¿Pero es que no ves lo que te han hecho, chico? ¡tienes vendas en todo el cuerpo! —Veía como mi padre estaba muy nervioso, pensaba que me habían hecho algo grave aunque solo fueron unas pequeñas heridas en la cabeza, manos y pies, prácticamente como si me hubiera caído.

Senka: ¿Estas vendas? puff... Exageración de los que me fueron a rescatar —No me agradaban muchos los miembros del clan, conocía los nombres de unos cuantos pero el único que sabia de memoria por tantas veces que lo he oído es el de mi padre "Kurekyu Kazuma".

Kurekyu: Hijo ya no podemos seguir salvándote cada que te metas en un lio, así que como regalo te mandaremos a Kumogakure ¡Weeeh! —Exclamo mi padre con un tono que casi no pude oír—-. Han muerto muchas personas... Y todas por tu culpa, debes aprender a cuidarte solo y por lo tanto alguien te entrenara en Kumo.

Senka: Okay —Exclame así sin mas, tenia ánimos de por fin ir a ver el mundo por mi mismo, ademas de que no puedo dejar pasar la oportunidad de volverme fuerte, algo que siempre he querido hacer es saber cual es mi afinidad, algo que nunca he mencionado.- Adiós -Alce mi mano despidiéndome de mi padre sin ningún animo y caminando nuevamente hacia la misma puerta por la que había entrado hace unos minutos-

Kurekyu: Pe-pero —Voltee un segundo al oír esas palabras salir de la boca de mi padre—. No, nada, buena suerte —Me sonrío, voltee nuevamente y salí por la puerta escuchando que mi padre susurraba— cuídate.

Senka: Agh, menudo rollo —Me dije a mi mismo tapándome la cara por el sol no me dejaba ver mucho— Parece que no estoy destinado a estar en Sunagakure el resto de mi vida, puff, a Kumo, mi lugar favorito -Siempre me había gustado Kumogakure, oía hablar mucho de su Raikage, dicen que su velocidad es impresionante.

Antes de irme pase por la casa del clan de nuevo para recoger dinero para mi viaje, mi padre se sorprendió ya que creía que estaría cerca de Kumogakure ya.

Que sí, que sí, que se me había olvidado el dinero con que viajare. —Le dije a todas las personas que veía ya que prácticamente todas me odiaban por tener que recurrir a tantas muertes solo por mi.

Al final me fui de allí con poco dinero, bueno... Al menos me alcanzaba para un ramen, tenia que racionar el dinero, algo que nunca se me había dado bien ya que mi familia era rica y podía comer lo que quisiera cuando quisiera. Las primeras semanas fuera de Suna fueron duras, tenia mucha hambre pero tenia que resistir al menos una semana si quería sobrevivir a los entrenamientos en Kumo, tenia una mochila con un ramen instantáneo y unas comidas que me hizo mi padre antes de irme, el cocinaba horrible, pero si tienes hambre comes lo que sea, o al menos eso me dijo una vez, tras semanas resulto que decía la verdad, me comí su comida y me resulto como un paraíso... Pero no era porque en realidad sabia como un paraíso, era por que tenia hambre.

Tras semanas... Creo que fueron dos meses, llegue a Kumogakure, en la puerta había un hombre pelinegro y corpulento, estaba dormido, decidí despertarlo, salto de repente cuando medio lo toque, algo que hizo que me cayera por el susto.

Entrenador: Woooh muchacho, te he estado esperando nada mas y nada menos que tres meses, veintitrés días, siete horas, treinta y siete minutos y veintisiete segundos —Me sorprendí un poco, había contado cada segundo de los días desde que mi padre le dijo que vendría— Kurekyu me a contado grandes cosas de ti, espero que no haya mentido, ¿podrías sostenerme este papel? —Me entrego un papel que parecía viejo y se arrugo al instante que lo toque— Woooh veo que eres de los nuestros chico, otro afinidad rayo —Me agarro por el cuello y me puso abajo de su brazo, apestaba a sudor— No creas que tu entrenamiento sera fácil chico —Me dijo antes de volver a dormirse nuevamente.

No tuve tiempo de reaccionar hace tanto tiempo no veía a una persona con tanta energía, creo que se quien es, mi padre me contaba historias de un chico prodigio de afinidad rayo, decía que su velocidad igualaba a la del Raikage, estaba orgulloso de que aquella persona me entrenara, solo recuerdo de esos cuentos que su nombre era "Akuren Ribenji".

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.