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Destino Incierto

(不確かな運命, Futashikana Unmei)

Información
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Saga Leyenda Oculta: El Nacimiento de la Onda Solitaria
Personajes
A
A
Takeshi
Dan Kazaragi
Mia Kazaragi
Bell Kazaragi
Kan Kazaragi
Lark Kazaragi
Yuna Kazaragi
Jutsus
Elemento Yin: Manipulación Mental
Elemento Tierra: Choque de Montañas
Elemento Tierra: Control Elemental
Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego
Elemento Rayo: Pararrayos
Elemento Acero: Armadura Completa
Objetos
Suihatsuki
Igneel
Raiken
Destino Incierto (不確かな運命, Futashikana Unmei) es el tercer capítulo de la Leyenda Oculta.

Habilidad SubjetivaEditar

¿Han oído hablar sobre las escenas tristes?... Algunos las adoran, otros las odian. ¿Yo?… las considero interesantes... — Página diez de “las memorias de un bandido”.

Mia… ella fue elegida como la guardaespaldas de Dan desde su nacimiento, ella lo acompañó en todas las situaciones en las que una esposa acompañaría a su esposo, o a su hijo. Su relación no era… normal, y no debía serlo. El padre de Dan, Ryu, intentó asesinarla incontables veces por su extraño poder: el poder de ver el futuro… Ryu pensó que esto, de alguna forma, lo alejaría del “trono”. Y debido a sus continuos intentos de asesinato hacia su querida amiga, Dan tuvo que acabar con la vida de su padre.

La relación entre los dos infantes había mejorado hasta el punto de ser considerados una pareja, aun cuando en realidad no lo eran; pero cuando el asesinato de su padre fue descubierto hubo una terrible disputa interna el clan, disputa que fue controlada gracias a la inteligencia de Natsuki, la madre de Dan.

Dan cumple siete años y es elegido como uno de los candidatos a ser el próximo líder del clan. Tenía rivales, sí, pero todos “desaparecieron misteriosamente”, permitiéndole así al muchacho ser el próximo líder del clan. Mientras tanto el clan sería dirigido por cuatro personas, cada una de ellas era tan fuerte e inteligente que juntos podían derrotar con facilidad a un kage… Poco después de haber asesinado a un reconocido líder de aldea estas personas recibieron el sobrenombre de “Sonzai”.

Estas cuatro personas eran totalmente diferentes unas de otras. El más joven de los Sonzai es alegre, optimista y amable; algo muy extraño en los miembros del clan. El más anciano del grupo es… infantil. La madre de Dan, en cambio, es una mujer de pocas palabras y es increíblemente amorosa e inteligente. El último miembro es… extraño, no se sabe mucho sobre él/ella e incluso algunos dudan de su existencia; otros dicen que “ella” es impaciente y le gustan los retos.

Dan los conocía a todos, e incluso hablo con ellos un par de veces. Todo estaba de maravilla para él, o al menos así fue durante siete largos años… todo cambió después cuando Mia tuvo una visión... está indicaba que Dan sería asesinado por un miembro del Sonzai, y desde ese día Dan comenzó a crear un plan que evite tal situación al asesinar a todos… Incluso a su madre…

...

Un chico era estrangulado por un fuerte pero inteligente hombre… encima de un lago estaban los dos personajes, el cielo estaba totalmente iluminado por rayos y relámpagos, la fauna de aquella isla estaba totalmente destruida y pequeños rastros de sangre cubrían los rostros de ambos. Por cada segundo que pasaba el joven ninja estaba más cerca de la muerte… Eso era una escena triste, ya que el joven muchacho no tardó en morir a manos de aquel hombre de color.

«Dan Kazaragi… Nunca lo olvidaré…»

...

Ya había pasado un día desde aquel ataque en la prisión y las dos mujeres no paraban su viaje por el país del rayo, llegando cada vez más y más a “Raijin”; una isla que se caracteriza por su clima… Cuando las chicas estaban ya en el puerto esperaron el momento para robar un barco, pero antes de hacerlo Mia se desmaya y despierta poco después en un pequeño dormitorio con dos camas, denominadas literas. Su compañera, Bell, se encontraba durmiendo a su lado por lo que Mia la observa durante unos segundos, hasta que Takeshi entra a la habitación sin avisar. Él estaba... desnudo.

—Ah, ya despertaste. Fui a pescar y note algo extraño... aquí no hay peces, en realidad, no hay nada más que rocas y algas en el mar… ¿hacia dónde vamos?.

Takeshi, al ver que no tendría una respuesta a su pregunta, camina hacia su cama y rebusca en su bolsa ninja hasta encontrar un pergamino, pergamino que al abrir crea una pequeña cortina de humo que es disipada por una gran espada y unos pantalones. Bell despierta gracias al sonido del pergamino y observa a Mia, notando casi al instante que algo estaba mal.

—¿Que has visto?...

—Era Dan… él morirá. A manos de un hombre “oscuro”, al parecer.

Al decir esto un hombre de cabello semi-rubio entra a la habitación, parecía estar muy feliz ya que estaba sonriendo, tenía una extraña vestimenta y no paraba de observar con sus blancos ojos a Mia y Bell.

—No sabia que tus gustos eran tan… extraños, Mia.

La chica ignora completamente al hombre, lo cual provoca que este último se retire mientras ríe a carcajadas. Takeshi le sigue después de vestirse y para cuando las dos mujeres llegan a la cubierta del barco podían observar cómo aquel hombre, de nombre Kan, y Takeshi se dirigen a la costa de la ya lejana isla Raijin.

El Raikage estaba intentado golpear a Dan con sus rápidos pero potentes golpes; sin embargo, el peliblanco aprovechó al máximo su pequeña estatura y velocidad esquivando con cierta dificultad sus ataques. A noto esto y aumentó la velocidad de sus ataque pero Dan comenzó a usar sus lanzas para restringir de cierta forma los movimientos del kage, el joven ninja rápidamente notó que un gran rayo caería en el lago, y al ver que estaban luchando en él salta e invoca una de sus lanzas para permanecer en el aire. A salto para atacar al joven, pero este último es atravesado por tres lanzas que igualmente atraviesan al kage, poco después los dos desaparecen, dejando en claro que eran clones.

A permanecía oculto en uno de los árboles que aún estaban fuera del agua, pero este es rodeado sin previo aviso por el líquido de aquel lago, creando de esa forma un vórtice espiral que rodea al árbol y sube hasta sobrepasar las nubes. Luego de alcanzar esa altura todos los rayos de la isla son atraídos por la gran cantidad de agua, formando no solo una prisión acuática, sino también eléctrica.

Dan, en cambio, estaba en un árbol lejano y parecía estar extremadamente cansado, pero antes de completar su ofensiva otro hombre de color se ubica detrás, y como consecuencia, Dan se agacha para esquivar su ataque. Lamentablemente para él su garganta es agarrada por el enemigo y este último no tarda en estrangular al chico. Dan sujeta el brazo que lo estrangula y extiende el suyo al cielo, y sin previo aviso un rayo cae en su extremidad electrocutando a su enemigo; sin embargo, él no interrumpe su ataque estrangulando al joven con más fuerza.

—Soy el guardaespaldas del raikage. Se que eres un niño pero… debes ser castigado.

«Debes estar bromeando… esas palabras me recuerdan a las de Kan, demonios, casi lo había olvidado. Takeshi era… el último objetivo.»

Dan sonríe y al instante una gigantesca ola aparece detrás de él. Acto seguido el peliblanco se desmaya.

Juego de DiosesEditar

La gloria. Ella es tan peligrosa como un café por la mañana… — Página veinte de “las memorias de un bandido”.

Siete años antes…

El asesinato de Ryu fue descubierto. Había pánico en el clan, unos escaparon y otros lucharon. El clan había sido dividido en dos bandos y, antes de que Natsuki pudiera proteger a su hijo, él es atacado. Natsuki había previsto esto así que envió a su subordinado más veloz a interceptar el ataque, pero él llegó tarde… Lo increíble fue que él presenció como cinco shinobis fueron asesinados por una gran cantidad de lanzas, cien… no, fueron doscientas lanzas; quizás más.

El muchacho se acerca al pequeño y Kan, al ver que se asusta, da un gran salto hacia el joven asesino, y lo sujeta. El pequeño comienza a llorar.

—Escucha, Dan. Eres un monstruo, si,  nada podra cambiar eso… pero al igual que tu, existen al menos cuatro monstruos más. Yo soy uno de ellos. Y yo seré tu maestro… ven, el primer paso es hacer que controles tus poderes, sino lo haces, morirás.    

Actualidad

Kan logró ver desde lejos como una gran masa de agua se alzaba así que no tardó en aumentar el paso, dejando atrás a Takeshi sin mucho esfuerzo. Cuando él llegó a la isla noto que Dan y un hombre desconocido estaban a punto de ser embestidos por una ola, él salta a rescatar a su alumno pero una “sombra” lo supera en velocidad y en un abrir y cerrar de ojos ya tenía a Dan en sus manos. La ola estaba a punto de golpearlo así que Kan levantó una gran muralla de roca para protegerlo durante unos segundos, esos segundos fueron usados por la “sombra” para atacar levemente al enemigo y huir con Dan.

Todo fue tan rápido que el confundido guardaespaldas no pudo evitar el envite de la gran ola, y por si esto fuera poco una gran cantidad de rayos cae en el lago aumentando así el daño que el joven guardaespaldas recibió.

Kan, ya en un árbol, observa como Takeshi estaba en el cielo y nota que él envió esos rayos con ayuda de su espada, él creyó haber escuchado a Takeshi hablar del arma… su nombre era Raigeki, y se topó con ella de una forma peculiar. Lo extraño era que Takeshi tenía a Dan en su hombro.

—¿Él era esa sombra?  —Pensó Kan— No… ese chico no puede ser más veloz que yo, ¿o si?. Ah, que terrible escena… mi orgullo ha sido herido.

El aura asesina que emitió Kan no era normal y Takeshi, al notarlo, desapareció en poco más de un segundo y cuando ya estaba en el mar es atacado por una gran bola de fuego esquivandola con dificultad, pero antes de que Takeshi pudiera reaccionar tenía a dos grandes formaciones de tierra a cada lado que iban a aplastarlo si no hubiese usado su Elemento Velocidad.

—Elemento Tierra: Choque de Montañas… no puedo creer que haya escapado de eso. 

La razón del ataque de Kan no fue por herir su orgullo, al contrario, fue porque Takeshi corría en la dirección equivocada, es decir, Takeshi estaba secuestrando a Dan. Como consecuencia de estar todavía en la costa Kan es atacado sin demora por el Raikage y su guardaespalda con un doble lariat, que fue esquivado a duras penas. Kan se aleja mientras piensa en una estrategia para luchar; sin embargo, es interrumpido por un ninja.

—No sabes… si, ¡¡realmente no sabes que tan enojada está ella!!.

Kan había sentido una leve presencia detrás suyo y como esta no era hostil él no reaccionó de una forma similar. El Kazaragi crea dos clones para mantener a raya al raikage y a su subordinado, acto seguido voltea hacia aquel muchacho que lo interrumpió; se podía notar por su gran altura y cabello descuidado que aquel muchacho era joven, sus verdes ojos expresaban un enojo sin igual pero su desgastada vestimenta, compuesta por una capa militar y un chaleco ninja, indicaba que había viajado durante dos días sin parar. Kan no sabía quién era él, o al menos no lo reconoció al instante pero este chico era, al igual que él, otro Sonzai.

—Demonios Kan, tuve que escapar de mi habitación antes de que Yuna me moliera a golpes, todo gracias a que escapaste sin avisar. Aunque debo admitir… que estoy disfrutando estas vacaciones, solo mira que vistas tiene esta isla.

Kan seguía sin reconocer al chico, pero su forma de hablar, vestir y su actitud despreocupada le hicieron pensar que tal vez era Lark. “El hombre salvaje”, Lark.

—Lark…

Kan era conocido como “el creador” por ser un ninja capaz de realizar cualquier jutsu e incluso se rumoreaba que él conocía los secretos de cada clan, aprendiendo con el tiempo sus jutsus secretos. Él tiene un nombre, pero su apellido no es totalmente claro, al menos para las aldeas ninjas. En Konoha es conocido por ser un Aburame, teniendo además los apellidos Yamanaka y Nara. En Kiri es conocido por el apellido: Hōzuki, mientras que en otras zonas sus apellidos iban desde “Tenro” hasta “Uzumaki”.

Kan sentía emoción y trataba de ocultarlo, pero era inútil, la batalla no podía ser evitada y hacía años que no luchaba en serio así que él estaba dispuesto a usar todo lo aprendido para sobrevivir esta lucha. Entonces Lark observó el rostro de su querido amigo y compañero de armas notando al instante la combinación de felicidad y odio que este tenía. Lark le encontró un cierto parecido al rostro que los “yakuzas” usan muy a menudo cuando intentan amenazar a una víctima, cosa que le provocó risa y para evitar que su compañero se diera cuenta de esto finge sonarse la nariz.

—Dan fue capturado. Encuentralo y tráelo. Ese es tu deber.

—…¿bromeas?... Dime un nombre.

—Takeshi.

—Takeshi… ¿hablas del “lobo”, Takeshi?

El Raikage se abalanza sobre Kan dispuesto a asestar un golpe mortal. Este último esquivo el ataque con un giro que resaltaba sus llameantes ojos, iniciando su contraataque con un grito de rabia. El guardaespaldas de A se ubica detrás de Lark para atravesarlo con su espada. Y lo logra. Lark sentía un extraño dolor en su pecho, y no era debido al ataque, no; el dolor comenzó cuando se enteró del secuestro de Dan.

—Acepta tu muerte —Comenta el guardaespaldas.

—Sabes... niños como tu deberían quedarse en casa y jugar con sus amigos.

Lark sostiene la espada que sobresale en su pecho, y de pronto su cuerpo es cubierto por una capa de lo que parecía ser un metal negro que cubría todo su cuerpo. El guardaespaldas suelta la espada y retrocede, su sorpresa era obvia y se sorprendió más al ver como Lark rompía su vestimenta dejando cubierta su cintura y piernas. El resto era visible…

—Tu… ¿que edad tienes?.

Las cicatrices que adornaban el cuerpo de Lark eran abundantes y variadas, unas eran enormes mientras que otras apenas si eran visibles. Todas fueron producto de luchar en innumerables batallas, y lo que más asustó al guardaespaldas fue el hecho de que Lark sobrevivió todas. No eran cien ni doscientas, fueron miles las batallas que tuvieron el honor de presenciar las habilidades de Lark.


—Que hermosos recuerdos. Lastima que me toque tanto papeleo, las batallas siempre serán lo mejor.

La misión de Lark era rescatar a Dan y él no podía cumplirla. Darle la espalda al próximo Raikage era demasiado peligroso, incluso para él. Era pelear o morir.

Los Tres LobosEditar

Kan y Lark luchaban para mantenerse con vida en una batalla que seguramente perderían. Ellos no querían seguir, más no podían detenerse. Sus enemigos estaban molestos y estos no permitirían que escapen. Por suerte, Lark y Kan sabían luchar en equipo, y lograron detener con dificultad cada ataque del par.

Mia y Bell seguían en el barco, pasaban el rato con un juego de cartas y ambas estaban aburridas. Los insectos molestaban a Bell sin temor y los fuertes vientos jugaban con el largo cabello de Mia, cosa que le agradaba.


—Se están tardando… —Dijo Mia.

—No se preocupe, princesa. Dan estará bien, el “creador” está con él.

—Bell... Sé que eres nueva en esto, pero te dire algo: Dan nunca estará seguro. Siempre se mete en problemas, y él cree salir de ellos con facilidad cuando lo cierto es que yo me encargo de eso.

Bell no entendió completamente lo dicho por Mia; sin embargo, ella lo entendió cuando observó que Takeshi tenía a un Dan inconsciente en su espalda no muy lejos de allí, se estaban alejando. Mia noto la sorpresa en su mirada y fijó la suya en dirección a dónde Bell lo hacía.

Ella no se sorprendió, al contrario, un gran suspiro fue escuchado por Bell y esta última noto que su compañera había dando un gran salto hacia el mar. Bell hizo lo mismo y de esa forma inicia una persecución.

Incluso antes de poder reaccionar a la presencia de ambas kunoichis, Mia completa una secuencia de sellos y el agua debajo de ella comienza a realizar movimientos extraños hasta que se eleva unos cuantos centímetros, impulsando a la chica hacia arriba. Para cuando Takeshi voltea, como consecuencia de un extraño canto, Mia se encuentra en el lomo de una gran ave que iba hacia él.

En el instante en que Takeshi sostiene su espada con la intención de atacar a Mia, Bell completa los sellos necesarios para usar el jutsu de Elemento Agua: Jutsu Misil Dragón de Agua. Una increíble cantidad de agua empieza a subir en forma de columna, tomando la apariencia de un dragón. Debido a la distancia entre Bell y Takeshi, el justu tardaria en acercarse.

Por ahora, Takeshi era perseguido por un gran dragón, mientras intentaba no olvidar la presencia de Mia. Ella esperaba el mejor momento para atacar, Takeshi lo sabía y por tanto nunca iba a darle una oportunidad. En aquel momento, el ave estaba a un lado de Takeshi, separado por una distancia de tres metros mientras él corría por el mar a gran velocidad. El ave empezaba a cantar, como si estuviese llamando a alguien. O algo. Pero Takeshi subestimo a Bell, pues se llevó una gran sorpresa al ver que ella usaba el agua de la columna que creó al realizar el Jutsu Misil Dragón de Agua, para realizar el jutsu de Elemento Agua: Bala Colmillo de Agua. Podía esquivarlo, pero él sabía que lo habían atrapado con la guardia baja y, si se alejaba del ataque, sería atacado por Mia.

—A menos que… —Susurra Takeshi.

Dan lo escuchó, había despertado cuando Mia invocó al ave. Era una simple costumbre, pues de niños ella usaba al ave para despertarlo de sus siestas, hasta el punto en que Dan despertaba al escuchar el canto del ave que resonaba en la habitación al ser invocado, evitando así los ataques de la entonces joven ave.

«¡Usará el Elemento Velocidad!», pensó Dan.

Luego de usar el sello del tigre, provoca que todo el mundo de Takeshi sea oscuro, ya que usó el Jutsu del Portador de la Oscuridad y, como consecuencia, es ahora un blanco fácil. De hecho, no se llevó ninguna sorpresa cuando sintió un fuerte ardor en su rostro. Fue un puñetazo; y uno muy fuerte, de no ser por su entrenamiento, habría caído inconsciente.

Sin embargo, fue lo suficientemente potente como para hacer que suelte a Dan, siendo este último quien noquea, al final, a Takeshi con una serie de golpes dirigidos a zonas sensibles del cuerpo. No tuvo oportunidad, y antes de hundirse en las aguas del mar, Dan toma su espada, Raiken.

—¿Sigue vivo? —Dijo Mia, de tal forma en que Dan no pudo evitar pensar que ella, en el fondo, quería asesinarlo. Tenía razón, después de todo, sería un dolor de cabeza en algún momento. Hoy la suerte estuvo de su lado, ¿pero despues?.

— Puedo encargarme… —Suspiro Bell al llegar, estaba cerca de su límite.

—No —Interrumpe Dan—, tenemos que irnos. Lark y Kan no podrán comprar más tiempo…

Antes de desaparecer en el bosque ubicado a unos pocos metros más adelante, él mira sobre su hombro a la famosa isla en la que casi muere, pensando sobre cómo Lark y Kan sobrevivirán contra dos de los shinobis más fuertes del País del Rayo.

Pero lo cierto era que Lark y Kan no solo habían sobrevivido, habían sido capturados.

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