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El Comienzo de algo Grande
Isla Raijin

(偉大な何かの始まり, Idaina Nanika no Hajimari)

Información
Anterior Una Misión sin Fin
Siguiente Destino Incierto.
Saga Leyenda Oculta: El Nacimiento de la Onda Solitaria
Personajes
A
Dan Kazaragi
Takeshi
Mia Kazaragi
Bell Kazaragi
Jutsus
Ocultación en la Niebla
Elemento Agua: Choque de Olas de Agua
Elemento Yin: Manipulación Mental
Modo Chakra de Elemento Rayo
Objetos
Raiken
El Comienzo de algo Grande (偉大な何かの始まり, Idaina Nanika no Hajimari) Es el segundo capítulo de la Leyenda Oculta.

¿Misión... fallida?Editar

La guerra entre los clanes había cesado y grandes aldeas habían sido fundadas; sin embargo, hubo clanes que no entraron por una u otra razón a esas aldeas. El más famoso de ellos era el Clan Kazaragi… este clan era despiadado, el poder lo era todo para ellos y nada más. Ellos solo aceptaban a los suyos y, si un extranjero intentaba entrar a los dominios del Clan, o peor aún, escabullirse en sus filas; este sería torturado hasta morir. ⎼ Página tres de “Las memorias de un bandido”.

El territorio del clan ocuparía lo que hoy en día es el País del Sonido, el País de la Cascada y la Aldea Oculta de la Hierba. Hoy nos iremos al País del Agua, a una pequeña aldea pesquera; en ella se encuentra un hombre con al menos veinte años. Alto, alegre y de cabello negro; el hombre siempre tenía una gran sonrisa que denotaba su confianza y su pequeña barba parecía recibir más cuidado de lo que debería. Esa fue la descripción que obtuvo un joven asesino del Clan Kazaragi.

El asesino rondaba por el pueblo conocido como “The Max”, eran altas horas de la noche así que entro al concurrido bar de la villa; su vestimenta, compuesta por una capa con capucha, negra como el carbón y con el símbolo del Clan Kazaragi en su espalda, llamaba mucho la atención por lo que las bromas, el toqueteo con las mujeres y los tragos fueron interrumpidos para observar lo que hacía el joven muchacho. No todos podían llevar el símbolo del Clan Kazaragi así como así en la espalda. Él debía ser alguien importante. El joven se adentra más y más al bar, y para cambiar el tenso ambiente del lugar, el barman y dueño del bar le pregunta al chico que tipo de trago quiere, a lo que él responde con un ademán negativo.

Acto seguido el joven busca en sus bolsillos un cartel de “Se Busca” que luego golpea bruscamente contra la barra, este cartel tenía como nombre “Takeshi” y su recompensa era de más de cinco mil Ryo.

El barman procede a soltar uno de los vasos de vidrio que estaba limpiando y, con sumo cuidado, busca un cuchillo. Después de soltar una gran sonrisa el joven misterioso toca levemente sus muñecas y de esa forma invoca a una de sus espadas, al mismo tiempo, todos los sujetos del bar lo atacan desde todas las direcciones posibles; sin embargo, sus ataques son esquivados con tanta facilidad que el encapuchado pudo contraatacar sin problema alguno, asesinando con el tiempo a gran parte de los enemigos. El resto huyó. Pero el barman seguía vivo y sin una palabra el joven intimido al sujeto para que este le dijera la ubicación de su objetivo.

Y antes de orinarse en los pantalones el pobre hombre señala una habitación ubicada en el segundo piso de la estructura. Aquel cuarto era… especial, habían velas por doquier, se podían contar al menos tres mujeres en la cama, y como es de esperarse, acompañaban a un hombre que ignoro el inconfundible ruido de una pelea. Este hombre continuó con su “trabajo” hasta que el encapuchado abrió la puerta, cosa que enojó mucho al mocero.

Sin previo aviso el encapuchado recibe tres puñetazos en el torso y uno más en el rostro enviando al asesino sin mucho esfuerzo al piso de abajo, el hombre desnudo se acerca a la puerta y al mirar al asesino nota que este tiene una gran sonrisa en su rostro, pero el hombre no está interesado en pelear ya que él cierra la puerta con gran fuerza.

Sin embargo, antes de que él volviera a terminar su “trabajo” toda la aldea es atacada por una lanza de fuego increíblemente grande, destruyendo no solo el pueblo sino también los alrededores. El impacto fue tan fuerte que hubo una pequeña llovizna debido al agua que voló por los cielos, y entre la espesa neblina y los peligrosos escombros estaba el encapuchado agachado, respiraba de tal forma en que se podía notar su cansancio.

—Chico… espero me entretengas más que esas mujeres…

Rápidamente el joven se cubre en chakra de rayo y desaparece entre la niebla… su sorpresa no fue poca cuando recibió un fuerte golpe que lo aturdió por un instante, luego recibió otro aún más fuerte que lo envió hacia arriba. Ya en el cielo el infante de cabello blanco observo las estrellas, y de pronto un golpe conectó con su rostro enviándolo así a una profundidad considerable en el mar.

—Bah, al final solo fue un novato. 

Dicho esto el que tenía como nombre Takeshi usa su velocidad para reaparecer en uno de los escombros, y desde ahí remar hacia un rumbo desconocido.

Y en las playas del País del Rayo, unos escombros estaban llegando sin cesar; los ninjas de ese país observaban con asombro los cuerpos que llegaron poco después, “un desastre natural”, pensaron los guerreros. Ese pensamiento sería desechado al ver a un joven con el símbolo del Clan Kazaragi en sus vestimentas, este fue llevado inmediatamente frente a los altos rangos del país, y en una sala donde solo había una silla estaba un joven de cabello blanco, parecía haber estado ahí durante meses sin tomar el agua necesaria para estar saludable, y era muy probable que muriera pronto. Los minutos pasan y un hombre toca la puerta. El guardia abre y al instante un anciano entra acompañado por dos ninjas. Este hizo tres preguntas: ¿Dónde se encuentra la base de tu Clan?. ¿Estas solo?. ¿Que le hicieron a la pequeña aldea pesquera?.

—Liberame —Respondió el joven.

Como reacción a tan ridícula respuesta el anciano golpea al infante, dejándolo inconsciente. Eso sí, él ya parecía haber muerto por lo que se le ordenó al guardia que lo entierren en una fosa común. El anciano y sus guardaespaldas se retiraron sin más, permitiéndole al guardia hacer su trabajo; sin embargo, este es asesinado tan pronto desata al chico, ya que tan pronto lo hizo el joven realizó un sello que invoco una lanza, lanza que asesinaría al guardia con una fuerte estocada al pecho. El joven ninja se arrastra hasta el cadáver del guardia y le arrebata su espada de las manos, luego la usa para levantarse, claro, esto lo logró después de varios intentos fallidos. Al hacerlo, realizó una de sus invocaciones favoritas: Kurohime, un pez útil, pero había nacido hace poco, por lo que sus habilidades estaban muy limitadas.

Al acercarse a la puerta nota que dos ninjas oyeron el pequeño grito del guardia al morir, así que ellos estaban en proceso de abrir la puerta. El joven, llamado Dan, se asusta… ni en su entrenamiento más difícil se pudo simular esta situación, por lo que él ya se había dado por vencido. Y como si el destino lo quisiese vivo una gran explosión ocurre al otro lado de lo que parecía ser una gran prisión, de esa forma todos los guardias (incluyendo a los otros dos) corren a ver que pasa, otorgandole a Dan unos minutos más de vida.

Sucesos inesperadosEditar

Guerras… ¿Por que existen?. ¿Para demostrar poder?. ¿Para someter a otros?. O quizás para… ¿entretenerse?. Una guerra nunca es fácil, no importa si sucedió o si se creó en una hoja de papel. No me gustan. Gente muriendo… ya vi suficiente de eso ⎼ Página seis de “las memorias de un bandido”.

En la antigüedad había un castillo que parecía haber salido de un cuento de hadas, magos y bestias fantásticas. Definitivamente era la estructura más hermosa. Era grande y siempre estaba rodeado por una espesa niebla, tres grandes torres tenían el honor de ser las partes más altas del castillo, y por lo tanto, estos serían excelentes puestos de vigilancia. Con el tiempo el castillo sería usado en las guerras, pero cuando estas cesaron comenzó a ser tratada como una prisión y, debido a su ubicación, fue reclamada por el País del Rayo.

Luego se ganó la reputación de ser la prisión más peligrosa y despiadada. Su belleza no tardó en ser cosa del pasado, ahora estaba bañada en sangre y mugre, aún así, su mayor error fue colocar a Dan Kazaragi en dicha prisión, ya que él haría grandes cosas en aquel lugar…

Corre… ¡Corre!. Pensó el joven Dan mientras escapaba de un pez gigante, al parecer, este podía “nadar” bajo tierra. Muchos se preguntaran: ¿Como es que él puede correr en tal condición?. Verán… Dan no estaba corriendo, él simplemente salto hacia una lanza, y de alguna forma está sirvió como transporte, porque en realidad, esa lanza podía volar…

«Maldición», Pensó Dan. «¿¡Como diablos termine en esta situación!?.»

La persecución duró horas, más sin embargo terminó cuando el chico cae de aquella lanza al esquivar un kunai, que fue lanzado por un ninja desde su punto ciego. Cuando cayó cubrió su cabeza con sus brazos, y después de dar al menos tres fuertes vueltas en el piso se agacha, y, al levantar la cabeza nota que el pez, de ojos amarillos y piel escamosa, se acercaba rápidamente hacia él. 

—¡¡Ese es el guardián de esta prisión!!. ¡¡Ahora muere!! —Exclamó el guardia.

Dan intentó levantarse para dar un gran salto hacia atrás, pero sus piernas no se movían, la tortura de esa prisión fue difícil de soportar, y para ser francos, se suponía que esa experiencia debió ser suficiente para matarlo…

Mientras tanto en un lugar no muy lejano…

Una de las torres tenía un gran agujero, y de él salía una gran cantidad de polvo que se dirigía al cielo, dando a entender que el atacante estaba dando una especie de señal. Debido a la explosión causante de aquel agujero una gran cantidad de carceleros se acercan al lugar… lo que vieron les hizo soltar una pequeña sonrisa, ya que los atacantes no eran nada más y nada menos que dos niños, uno de ellos estaba temblando mientras sostenía su gran espada.

Los hombres empiezan a reír y el que parecía ser el más fuerte se acerca a uno de los niños, pero al acercar su brazo al joven muchacho él comienza a ver como todo el lugar se movía hacia un lado, aunque lo que él no sabía, era que su cabeza había sido decapitada. El ninja muere al instante. Pero para los demás sujetos este aún seguía vivo. ¿Por qué? se preguntaran ustedes... simple, era una ilusión...

Ya en la entrada principal la espesa niebla de aquel lugar no le daba la mejor visibilidad a los guardias, por lo que habían seis sujetos protegiendo el umbral. Poco después esta seguridad fue reforzada con dos hombres más debido a la reciente explosión. Los minutos pasan y nada ocurre.

De pronto, se escuchan risas y luego gritos; venían desde arriba así que algo debió haber pasado; sin embargo, estos sujetos ignoraban el hecho de que un ninja se ocultaba entre la espesa niebla… Un jutsu. Era conocido en esa época como Asecho en la Niebla. Hoy en día le dicen Ocultación en la Niebla… de esa forma la kunoichi de cabellos negros logra entrar sin alertar a los guardias, y para asegurarse de no tener problemas en un futuro, ella coloca unos sellos explosivos en el umbral.

Claro, antes de pensar en activarlos ella tenía que alejarse… y eso hizo, se alejó lo suficiente para luego saltar hacia una de las vigas del techo y ocultarse en la oscuridad, pero antes de usar el sello del tigre y asesinar a esos guardias ella siente que una persona está detrás, lamentablemente para ella, no podía moverse.

Sea quien fuese la había inmovilizado al colocar el filo de su espada en su espalda, así que no tarda en susurrale a la chica.

—Hola, querida amiga, lamento estar en esta situación pero... ¿me ayudarías a salir de aquí?.

La chica voltea con mucho cuidado la cabeza y así mirar por el rabillo del ojo a un hombre, tenía puesto un taparrabos improvisado y unas pequeñas quemaduras adornaban su cuerpo. Ella no tardó en levantar su fría mirada al sonriente rostro del ágil muchacho, era alto, tenía el cabello largo y era de color negro, le recordaba a alguien… su “feliz” encuentro fue interrumpido por una voz y presencia que ellos de alguna forma habían sentido antes. El Raikage… el Raikage había entrado a la prisión.

—Maldición —dejó salir la pelinegra 

Y rápidamente comenzó a pensar en una forma de rescatar a Dan y huir sin bajas… era imposible, por más que pensara y pensara no podrían escapar sin al menos una baja en sus filas. Así que ella toma un kunai de su pequeña bolsa ninja y se prepara para atacar, aún así, es detenida por el misterioso intruso.

—Tranquila… ellos aún no logran vernos. Mira, mientras pensabas en una forma de asesinar al todopoderoso “dios del rayo” yo busqué una forma de huir… y la encontré.

Sin dudarlo el joven señala con su diestra a una de las ventanas del lugar, estas se encontraban detrás de ellos así que no había ninguna dificultad en huir… Y antes de que la chica pudiera responder un gran estruendo hace que la misma se voltee bruscamente, permitiéndole a sus ojos ver como un pequeño guerrero montaba a un gigantesco pez, el cual, cabe destacar, chocó con una gran pared.

—Hmmm. Al parecer serás un chico muy divertido…

Rápido y preciso; así fue el ataque del Raikage, pero la víctima desaparece al recibir tal ataque, por lo que el experimentado guerrero no tarda en darse cuenta que, ciertamente, su víctima era un clon. Sin previo aviso el pez se aleja de la pared y comienza a entrar más y más en el suelo, el Raikage ya había saltado hacia un lugar seguro pero se sorprendió al ver como el extraño animal era “tragado” por la tierra…

«Creo estar alucinando, pero eso era… ¿un niño?»

Uno sonidos extraños en el suelo provocan que los guardias comiencen a estar más alertas mientras ocultaban su miedo. El Raikage, en cambio, estaba calmado, porque él esperaba el siguiente ataque.

El primer pasoEditar

El primer Raikage tuvo muchos problemas al inicio de su mandato, su nación era la más pacífica, sí, pero ellos eran orgullosos… y eso era un problema. Al principio hubo disputas internas, que luego fueron solucionadas de forma pacífica por su líder, A. Poco tiempo después un ninja del Clan Kazaragi había entrado secretamente al país, y eso era un problema aún mayor ya que ellos, de entre todas las aldeas, no estaban involucrados en el tipo de negocios que ellos manejaban.

Habían dos opciones: La primera era la más aterradora, y era que esto podía ser una declaración de guerra. La segunda no era algo común entre los Kazaragi, y era que entraron por equivocación.

El Raikage había escuchado la noticia por medio de rumores, así que no tardó en ir a la famosa prisión a investigar. Ninguno de sus más leales soldados le informó sobre la entrada del joven ninja, eso quiere decir que ellos intentarían asesinar al muchacho, después de todo el odio hacia ese clan era inexplicablemente alto.

Ya era de noche, y el Raikage aún seguía en guardia. Él llevaba horas así, pero ninguno de los presentes se movió aunque sea un centímetro. De pronto, el silencio desaparece por un pez que emerge del suelo y abre su gigantesca boca, hasta cerrarla y atrapar al líder de aquel país. Todo fue tan rápido que los guardias no notaron la presencia del pez hasta que choca contra el piso a toda velocidad, y para cuando el Raikage decidió asesinar desde dentro al pez, él es atacado por una lanza que roza su mejilla. El arma desaparece antes de atravesar a la mascota de Dan, dándole al Raikage algo en que pensar; sin embargo, sus pensamientos son interrumpidos sin demora.

—¡Hola!, mi padre me hablo sobre ti una vez, me dijo cosas muy divertidas. Una de ellas, es que, según él, eres más fuerte que yo.

Casi después de haber dicho eso ríe hasta más no poder, aunque por desgracia para Dan, el Raikage ya se encontraba detrás de él, y este estaba preparado para usar su puño y con el, atravesarlo. Sin embargo el ataque es bloqueado por la espada de Dan, Zuro, al usar su habilidad especial; el metal era fuerte por lo que no hubo grietas en el arma después del ataque, pero debido al aumento de tamaño la espada le hizo un pequeño corte al pez.

—¿A dónde me llevas?, pequeño.

—Solo espera, tengo una pequeña sorpresa.

Mientras el Raikage se preocupaba en que tenía p​ensado el clan Kazaragi y Dan se emocionaba más por su sorpresa, Takeshi se encontraba en la superficie, y disfrutaba el hecho de estar luchando contra la compañera de Dan.

—¡Bien!, ¡¡estoy seguro de que tu y yo la pasaremos muuy bien!!.

Minutos después de haber sido secuestrado el Raikage, Takeshi toca los pechos de la mujer provocando que esta última se enfade hasta el punto de darse vuelta, y golpear al muchacho tres veces. Los ataque fueron bloqueados con facilidad, pero sus brazos estaban entumecidos, hecho que lo obligó a permanecer a la defensiva; al menos hasta que otro ninja se ubica detrás de él, y este, con un movimiento horizontal, intenta asesinarlo con un kunai.

Aunque este ataque es esquivado con dificultad, Takeshi no pudo esquivar ni bloquear el próximo ataque proveniente de su otra oponente. Dicho ataque fue dirigido al estómago y, como consecuencia de la fuerza de aquella chica, este golpe lo mandó a volar hasta más allá de la entrada. Los guardias no podían hacer nada más que observar ya que la diferencia de habilidad y experiencia era asombrosa. Monstruos... eso era el Clan Kazaragi…

En un lugar muy lejano, allá, en donde una tormenta nunca termina, en dónde cien rayos caen cada “día”, en ese lugar, se encontraban dos personas: Dan y A. Este último estaba sorprendido de que “niños” del clan asesino más infame de la historia conozcan y visiten sitios tan sagrados y peligrosos del País del Rayo. Sin embargo, A seguía preguntandose ¿Que planea el clan Kazaragi?, ¿acaso este muchacho es alguien importante...?

—Chico, tu eres…

—Aquí es donde lo creare —interrumpe Dan— En este lugar se creará el grupo militar más poderoso del clan. Y tengo planeado ser yo el que lo dirija...

El Raikage pensó que él estaba bro​meando, pero algo le decía que Dan estaba hablando muy enserio; aún así, era imposible que él, un chico de solo once años, sepa tanto de su clan.

—Y dime, joven, ¿como harás eso?.

Dicho esto el rostro de Dan esboza una tenue sonrisa, para luego contestar esa pregunta mientras mira los "apagados" ojos de A.

—Dar para recibir anciano, si me aseguras una futura alianza, yo me encargare de responder tus preguntas. Si esto no es suficiente, ten por seguro que mi clan no te dará más problemas. Solo necesito una respuesta: ¿Seras mi aliado?.

La prisión estaba siendo atacada por dos mujeres que a primera vista eran ninjas normales, pero aún así, los ninjas de Kumogakure no estaban sorprendidos, aquel símbolo del Clan Kazaragi en su espalda demostraba su poder, después de todo, el clan era uno de los más famosos siendo uno de los clanes capaces de rivalizar contra el Clan Senju, o el Clan Uchiha, dos clanes que serán recordados a lo largo de la historia por sus acciones. Ellas se alejaban a pasos agigantados de aquella prisión. Y una de ellas, de nombre Mia, cargaba al joven Takeshi y a su peculiar arma.

—No… —Responde A— estoy al tanto del poder de tu clan, y lo se por que luche contra “ellos” en una ocasión. Aún así, nada me asegura que todo “salga bien”.


—Entonces no me queda otra opción…

Al mismo tiempo que Dan decía esas palabras él se aleja con un gran salto, acto seguido lanza tres kunais, cada uno con dos sellos explosivos que no tardan en explotar, siendo dicha explosión esquivada por la velocidad del kage. Este último extiende su mano hacia Dan para lanzar un gran rayo que choca con su joven oponente. Dan resiste el daño gracias a su entrenamiento y con un fuerte aplauso un gran vórtice espiral comienza a rodearlo, más sin embargo explota en una gigantesca ola que debería ser controlada por Dan, pero debido a su corta edad él no controlaba completamente el jutsu. El área quedó totalmente inundada, pero los grandes árboles del lugar no estaban completamente bajo el agua y, a medida que cada rayo caía sobre el lugar el agua se convirtió en una peligrosa trampa que era casi imposible de evitar...

—No soy el primero… tampoco el último. ¡Ven!, ¡¡mi nombre es Dan Kazaragi, un nombre que nunca olvidarás!!.

La batalla entre Dan y A se hacía más intensa, y no parecía acabar pronto…

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